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Recarga natural

Después de tener un encuentro tan profundo con una comunidad como la localizada en quebrada del sol, además de haber sido testigos del respeto mutuo de estos habitantes respecto a su cultura, logramos entender que un territorio es más que solo sus pobladores: es un sentido de aprecio profundo por la cultura diferente a la propia y por todos los seres que la conforman. Así, nos habíamos dado cuenta de que queríamos tener un contacto más cercano con la naturaleza y la comunidad, por lo que decidimos buscar otros destinos con estas características.

Esa vez, salimos de Ciénaga, después de un par de días de descanso en Santa Marta, para emprender nuestro recorrido a un Parque Natural situado a casi 2 horas de camino. De comienzo nos había parecido un trayecto largo, pero durante el camino vimos un paisaje no tan habitual en el mundo, el de la Ciénaga Grande de Santa Marta, en el que las aguas de este cuerpo de agua se confunden con las del Mar Caribe, siendo separadas por pequeñas formaciones de tierra en algunos sectores donde pasa la carretera que conecta Santa Marta con Barranquilla.

“se capacitaron a las familias en conceptos de turismo para que así pudieran transmitir su aprecio a la naturaleza a los viajeros que visitan el territorio”

Una vez llegamos a nuestro destino, el Vía Parque Isla de Salamanca, fuimos recibidos por guías de la comunidad local, quienes provienen de familias que antes trabajaban en el área natural en actividades como pesca y agricultura; sin embargo, desde que la reserva fue declarada parque natural, estas actividades quedaron prohibidas y como inclusión económica, se capacitaron a las familias en conceptos de turismo para que así pudieran transmitir su aprecio a la naturaleza a los viajeros que visitan el territorio. Esto nos lo contó Omar, quién hizo parte de ese proceso y ahora es un experto guía de aves en el parque a quién teníamos el placer de conocer.

A medida que íbamos caminando por un casi sinfín de senderos habilitados en el parque, Omar nos contó que el nombre “Salamanca” se atribuye a una familia de origen español que conservaba este apellido y quienes vivían en el territorio mucho antes de convertirse en una reserva. Además, nos enteramos de que el parque es una reserva de fauna y flora silvestre que ha servido como un sitio especializado para enseñar a visitantes jóvenes el aprecio y cuidado por la naturaleza, así como turismo científico para grupos que investigan sobre los comportamientos de determinadas especies, como algunas aves endémicas. En solo un momento, terminamos nuestro recorrido a pie por uno de los senderos para subirnos en un bote y ser trasladados por los diferentes canales y caños naturales del parque.

Después de valorar la importancia de conservar territorios de diversidad como este parque natural, regresamos a tierra para degustar deliciosos pasabocas llamados bollo de maíz, a los cuales se les adiciona butifarra (una salsa muy típica de esta región) y se envuelven en hojas de plátano. Estos snacks tenían un sabor difícil de describir, entre salado y dulce.

Para vivir estas experiencias y muchas más, consulta las Agencias de Viajes locales.